PixFlow · Compresión
Reducir el peso de un archivo es fácil. Reducirlo sin que se note exige saber qué aguanta cada formato y qué peso buscar según el uso. Todo ocurre en tu navegador: ninguna imagen se sube a ningún servidor.
Fotografías y exportaciones de cámara o móvil. Aquí está el mayor margen de ahorro.
→Capturas de pantalla, logotipos e imágenes con transparencia. Compresión sin pérdida.
→El formato de la web moderna. Ya es ligero, y aún se puede optimizar.
→Documentos escaneados y expedientes demasiado pesados para adjuntar.
→La pregunta correcta no es «lo más ligero posible», sino «lo bastante ligero para su destino». Reducir una foto a 40 KB cuando va a imprimirse en A4 es un error tan costoso como enviar un archivo de 12 MB por correo.
| Uso | Peso objetivo | Lo que realmente cuenta |
|---|---|---|
| Adjunto de correo | 200 KB – 1 MB | Gmail corta en 25 MB y Outlook en 20 MB, pero muchos servidores corporativos limitan bastante antes. |
| Imagen dentro de un artículo | 60 – 150 KB | Cada imagen pesa sobre el LCP, que Google quiere por debajo de 2,5 segundos. |
| Imagen de cabecera grande | 150 – 300 KB | Casi siempre es ella la que determina el LCP de la página. |
| Redes sociales | 300 KB – 1 MB | La plataforma recomprime igualmente. Acertar con las dimensiones importa más. |
| Impresión | no comprimir | Mantén la resolución original. Aquí la compresión se nota en el papel. |
En un JPG o un WebP la calidad no es un porcentaje de fidelidad: es un ajuste del codificador. Pasar de 100 a 80 elimina sobre todo detalle que el ojo no distingue, y por eso el archivo adelgaza muchísimo sin que se aprecie el cambio.
| Calidad | Efecto visible | Cuándo usarla |
|---|---|---|
| 90 – 100 | Ninguno | Archivado, retoque posterior, impresión. |
| 80 | Invisible en uso normal | El ajuste por defecto y la elección acertada en la mayoría de casos. |
| 60 | Visible al ampliar | Miniaturas, galerías, imágenes que se ven en pequeño. |
| 40 o menos | Artefactos claros en zonas planas | Evítalo, salvo que la restricción de peso sea extrema. |
Un JPG ya comprimido vuelve a perder calidad en cada pasada, incluso con un ajuste alto. Parte siempre del original, nunca de un archivo ya optimizado.
Es el error más frecuente y el que más peso desperdicia. El PNG conserva cada píxel intacto: perfecto para un logotipo, un texto nítido o una transparencia, y desastroso para una fotografía. Una foto guardada en PNG pesa habitualmente entre cinco y diez veces su equivalente en JPG, para un resultado que el ojo no distingue.
Si tu PNG es una fotografía, no intentes comprimirlo: conviértelo a JPG o a WebP. La diferencia no admite comparación. Reserva el PNG para cuando la transparencia o la nitidez absoluta del texto sean realmente necesarias.
El WebP hace ambas cosas —con o sin pérdida, y con transparencia— y suele quedar entre un 25 y un 35 por ciento por debajo de un JPG de calidad comparable. Hoy lo leen todos los navegadores habituales.
La mayoría de compresores online suben tus archivos, los procesan en su infraestructura y te devuelven un enlace de descarga. Tus imágenes pasan por una máquina que no controlas, y a menudo se quedan allí varias horas.
PixFlow hace todo el trabajo en tu navegador, con la API Canvas y WebAssembly. En la práctica: nada que subir, así que no hay espera proporcional a tu conexión; ningún límite de volumen impuesto por un servidor; y documentos sensibles —documentos de identidad, contratos escaneados, fotos privadas— que nunca salen de tu equipo. Una vez cargada la página, la herramienta funciona sin conexión.
En JPG y WebP, sí: la compresión con pérdida elimina información y el original no puede reconstruirse a partir del archivo comprimido. Trabaja siempre sobre una copia y conserva el original. En PNG la compresión es sin pérdida: el archivo se recodifica de forma más eficiente y no cambia ni un solo píxel.
La calidad 80 es el mejor equilibrio para la mayoría de fotografías: la diferencia es invisible a simple vista y el archivo suele pesar tres o cuatro veces menos que el mismo original a calidad máxima. Baja a 60 para miniaturas o imágenes que se ven en pequeño. Por debajo de 50 aparecen artefactos visibles en las zonas planas y los degradados.
No. PixFlow comprime tus archivos directamente en tu navegador mediante la API Canvas y WebAssembly. Ninguna imagen sale de tu dispositivo y nada se almacena. Una vez cargada la página, la herramienta sigue funcionando incluso sin conexión.
El PNG es un formato sin pérdida, así que la única ganancia viene de una recodificación más eficiente: normalmente entre un 5 y un 25 por ciento. Si tu PNG es una fotografía, la verdadera mejora está en cambiar de formato: convertirlo a JPG o WebP suele dividir el peso entre cinco o más. Conserva el PNG solo si necesitas transparencia o texto perfectamente nítido.